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PINTURA ACRÍLICA EN EL ARTE PDF Imprimir Correo electrónico
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Pintura - Pintura
Escrito por Ana Lucía Montoya Rendón - Pintora y Poeta   
Lunes 19 de Enero de 2009 10:22
 Este artículo es un aporte de Ana Lucía Montoya Rendón para la Revista Literaria:

Suele denominarse acrílica a cualquier pintura en la que el pigmento esté integrado en una resina sintética. Los artistas emplean el término independientemente de si la resina es verdaderamente acrílica o, por ejemplo, acetato de polivinilo (PVA).
Se puede trabajar sobre cualquier soporte absorbente, directamente o como imprimación en un medio acrílico con blanco de titanio. Permite empastes de mayor resistencia que el óleo, el cual tiende a cuartearse.
Esta técnica se asocia al Arte contemporáneo sobre todo desde la década de los cincuenta, principalmente en el ámbito americano del Expresionismo abstracto (Pollock, Rothko...) y entre los pintores de los valores geométricos y del Pop Art (Warhol, Wesselmann... ).
El desarrollo de la pintura acrílica como medio artístico se produjo a consecuencia de un imperativo social. En los años 20, un grupo de pintores mexicanos, en especial José Clemente Orozco (1883-1949), David Alfaro Siqueiros (1896-1974) y Diego Rivera (1886-1957), querían pintar grandes murales para edificios públicos, algunos de ellos en los muros exteriores, expuestos al aire libre. Comprobaron que el óleo no duraría mucho en tales condiciones, y experimentaron con el fresco, pero esto tampoco resultó práctico. Necesitaban una pintura que se secase rápidamente y permaneciera estable ante los cambios climáticos. En realidad, lo que necesitaban existía ya desde hacía tiempo en el campo industrial, pero nunca se había empleado como vehículo para pigmentos: las resinas plásticas. El plástico moldeado se usaba ya para los utensilios domésticos, y el plexiglás sustituía al vidrio en trenes y aviones. En forma líquida, el plástico se había empleado como agente anticorrosivo.
Así comenzó la investigación en busca de colores de aplicación artística, y esto tuvo que centrarse en el desarrollo de un medio adecuado. Con ciertas variaciones, los pigmentos eran los mismos de siempre; lo único nuevo es el uso de medios polimerizados para aglutinarlos. La palabra «polímero» se refiere a la unión de moléculas pequeñas e idénticas para formar una molécula más grande, lo cual confiere una gran resistencia a la sustancia así compuesta. Por este procedimiento se desarrollaron dos resinas sintéticas adaptadas como medio artístico: la acrílica y el acetato de polivinilo (PVA).
Las resinas acrílicas se hacen a partir de ácidos acrílicos y metacrílicos. Con las debidas adiciones, se consigue un medio soluble en agua, lo que permite diluir los pigmentos con más medio, con agua, o con una mezcla de los dos, según el acabado que se desee. Tiene especial importancia el hecho de que la pintura acrílica se seca en cuanto se evapora el agua, y una vez que esto sucede -en cuestión de minutos- ya no tiene lugar ninguna otra acción química. Esto significa que el artista puede añadir más pintura a una superficie completamente sellada; se puede repintar o aplicar veladuras con absoluta seguridad.
Al mismo tiempo, la estructura química confiere a las capas una porosidad que permite una evaporación completa. La investigación indica que la pintura es resistente a la oxidación y a la descomposición química. También es un fuerte adhesivo: cada capa de pintura se pega a la anterior, formando estratos casi indestructibles.
A mediados de los años 30, el taller de Siqueiros en Nueva York estaba experimentando con nuevas fórmulas, estableciendo una estrecha relación entre artistas y científicos. Se realizaron muchas pinturas y murales interesantes, entre ellos algunos para el proyecto WPA (Works Progress Administration). Pero esto era sólo el comienzo.
La experimentación continuó en los EE.UU., y los pintores comenzaron a darse cuenta de que las posibilidades del nuevo medio superaban con mucho las necesidades del mural exterior. Los ensayos tuvieron tanto éxito que parecía que los científicos habían conseguido algo casi totalmente estable. En 1945, nacía en Ciudad de México otro estudio: el Instituto Politécnico Nacional, donde artistas consagrados y estudiantes trabajaban con acrílicos. En las mismas paredes del Instituto se pintaron varios murales interesantes.
En los años 50 ya existían pinturas acrílicas en el mercado (en los EE.UU.), y desempeñaron un papel importante en las técnicas de artistas como Pollock (1912-56), Noland (1929), Rothko (1903-¬70) y Motherwell (1913). Estos pintores aplicaban los colores de muy diversas formas. Pollock empleaba una gran variedad de veladuras e impasto, a veces colocando el lienzo en el suelo y vertiendo encima la pintura. Nolan construye áreas uniformes de color con contornos definidos, mientras que Rothko manchaba enormes tableros con lavados delgados y transparentes. Motherwell trabaja también en horizontal, pero suele emplear un estilo directo de pincel, con rasgos fuertes. En Europa, la pintura con acrílicos comenzó más tarde. Durante los años 50 se llevaron a cabo numerosas investigaciones, pidiéndose a muchos artistas -entre ellos Michael Ayrton (1921-76), Peter Blake (1932), Josef Herman (1911), Bridget Riley (1931) y Leonard Rosoman (1912)- que probaran el nuevo material, lo cual hicieron durante varios años. Algunos de los experimentos parecen mapas: cuadrados de diferentes colores, para compararlos, comprobar la velocidad de secado, los cambios de coloración al secarse, etc.
La investigación y la experimentación son procesos lentos, y hasta mediados los años 60 no se dispuso de acrílicos en Europa. Desde entonces, los han empleado innumerables artistas británicos, entre ellos David Hockney (nacido en 1937).
A finales de los 60, ya se podía comprar la otra forma de pintura resinosa sintética, el PVA. Ambos tipos son emulsiones, y se pueden diluir con agua o medios acrílicos. Los dos se secan uniformemente, sin los hundimientos que se producen en las pinturas al óleo, y por lo tanto sin cambios de color o de tono. La pintura es opaca, pero se puede diluir hasta cualquier grado de transparencia si el artista lo desea. Normalmente, ambos tipos se secan con rapidez, pero se puede usar un retardador para hacer más lento el secado.
De hecho, cuando utilizo los colores más que el oleo, prefiero el acrílico por la velocidad de secado, sin embargo a veces al pintar con este vehículo uno siente encima un vestido muy señido pues tiene que estar muy atento para suavizar los contornos y lograr una unión de las partes donde desaparezcan los trazos definidos, pues en la realidad no ocurre de verdad la definición de los contornos. Si nos observamos a nosotros y el medio hay un espacio sutil, ese aura que si es mirado con los ojos entrecerrados, lo vemos como teñido de algunos tonos violetas o amarillentos, verdes, en fin , depende de la cantidad de luz o de la hora del día en la cual ejecutamos la acción de observar.

Otra de las cosas que podemos hacer cuando pintamos es iniciar la obra en acrílico y dar ciertos acabados con óleos o carboncillos u otros materiales de nuestro gusto, entonces a esto lo llamamos técnica mixta.

Agrego una frase muy común en Arte yes la siguiente: "No todo dibujante es un buen pintor, ni todo pintor es un buen dibujante", de quién es no lo sé, pero es muy mencionada.

Adjunto una de las obras mías hechas en esta ténica. El título es "Ave del Paraíso"

Pintura de Ana Lucía Rendón